Este mes de mayo tenemos una propuesta deportiva para nuestros jóvenes. Se trata de la I edición del Torneo San José Obrero.

Esta actividad está dirigida a jóvenes a partir de 16 años y combinará el fútbol sala con el fútbol 7 en categoría masculina, así como una masterclass de Ultimate. Durante el Torneo el uso de zapatillas multitacos es obligatorio.

El Torneo se celebrará el próximo 12 de mayo en horario de 09:30h a 19.00h en el Colegio Juan Pablo II de Alcorcón(C/ Democracia s/n, 28922 -Madrid).

La inscripción se realizará a través de internet, un máximo de 12 jugadores por equipo, el responsable debe mandar el listado Excel, que podéis descargar aquí, relleno, indicando los campos correspondientes (y recordando que los menores necesitarán también autorización paterna), a esta dirección: torneosanjoseobrero@gmail.com. El plazo de inscripción terminará el lunes 7 de mayo.

La cuota será de 36 euros por equipo que debéis ingresar en la cuenta: ES71-0075-1007-75-0600144737 cuyo titular es la Parroquia San José Obrero- Catecumenium (indicad como concepto I TORNEO SJO18 y el nombre del equipo). Recordad que debéis mandar el resguardo de pago junto con el listado de participantes.

¡¡¡IMPORTANTE!!! Cada equipo debe llevar equipación del mismo color y un balón de fútbol sala y otro de fútbol 7 .

No lo dejes pasar e inscríbete ¡Las plazas son limitadas!

¡¡VICTORIA !!

Todos tenemos en la memoria escenas de batalla que terminan con este grito que estalla de júbilo en el corazón de los combatientes que han vencido. Siempre son ellos los que luchan, y ganan los que son más fuertes, los más grandes, los más inteligentes, los mejor entrenados, los
que usan la estrategia más brillante.

Los cristianos, paradójicamente, gritamos de júbilo y hacemos fiesta todos los años por una victoria que nos viene dada, por la que no hemos luchado, que de ningún modo podríamos alcanzar, y que celebramos como nuestra, cuando en realidad la ha obtenido Otro para nosotros.

La Pascua nos recuerda todos los años que la vida cristiana es pura gracia, victoria recibida de Aquel que se ofreció como víctima en nuestro lugar y nos ha regalado su corona sentándonos en su propio trono del Cielo.

Los regalos no se pagan, no se merecen, no exigen estar a la altura. Disfrutemos, pues, agradecidos la incomparable ternura y caridad de nuestro Dios, que —por rescatar a los que éramos esclavos y por reconquistar la libertad para nosotros— ha entregado a su propio Hijo, para darnos en Él la vida eterna.

La Muerte ha sido vencida por la Vida. Gritemos “¡¡Victoria!!”, que en Pascua se dice:

¡¡ALELUYA!!